martes, 5 de noviembre de 2013

Historias que he de olvidar~ #5

Historia perdida V: Locura o realidad~

--o--

¿Cómo podrían estar relacionadas una Reina y una mujer de clase media?
En un reino temido, una mujer lleva la corona sobre su cabeza. Se le conoce como la más cruel monarca de los siete reinos. Nadie se había atrevido a contradecirle en años. Hasta cierto día. 
El cielo que oscurecía y la brisa fresca anunciaban una tormenta en plena tarde. 
Las puertas del castillo se abrieron como por arte de magia y no podía ser detenida, aquella corriente que desde el cielo provenía.
El viento juntó hojas y flores del jardín. Arremolinadas en el gran salón, y medio del gran show, un viejo apareció. 
-Tu actitud mi señora, cambiadla antes del amanecer, o será demasiado tarde -exclamó-... a fin de cuentas, todos buscáis la salvación -concluyó.
La gente solo se quedó observando tal acto. Atónitos y preocupados. La reina no creía en la magia. ¿Qué proclamaría ahora aquel anciano de enmarañada barba?

-Es solo una fantasía querida, presta atención a la sesión, o no podré ayudarte -mucha gente observaba a la mujer, atada a la silla y vestida con un camisón blanco.
-Estás aquí, ¿Verdad? Quién es esta reina de la que hablas? -la mujer parecía ida. Y lloraba, gritando "la reina es malvada, porque su dios la manda y en su niñez la ayudaba".

La reina no pretendía dejar que el anciano se saliera con la suya. Nadie le daba órdenes. Nadie.
-Quiero su lengua cortada, y su corazón en una estaca! -grito furiosa.
A lo que el anciano replicó -¿Acaso no viste a las personas en el salón? ¿Negarás tal situación? Tu alma no tendrá perdón!
Sabía bien de qué hablaba. Había visto a esas personas, cuando dormía, o cuando se sentía cansada. 

-No deberías dejar que te controle una alucinación, es producto de tu mente. Ahora respira profundo -los doctores en el salón intentaban mantenerla quieta. La mujer recostada ahora en una camilla.
-Yo... yo no he hecho nada! -replicaba la joven- nadie entiende... no lo hacen.

Entonces los guardias intentaron atrapar al viejo, y se quedaron con su túnica, pero su cuerpo ahora hecho de hojas y flores, tenía una mirada acusadora y la señalaba fijo. Se oyó la voz de aquel hombre por todo el lugar, por última vez.
-Estás condenando a una mujer libre... cambia, o lo cambiarán por tí! 
Y la estatua se deshacía, dejando el desorden en el piso del salón. 
La reina intuyó un peligro en su hacer. Pero no habló del tema en mucho tiempo. Sin embargo sabía que no sería el fin de sus extraños sueños. Al menos intentaría entenderlos.

-¿Ya lo ves? Creo que al fin he podido contener tu enfermedad. Tal vez ya es hora de recobrar tu vida, y tu familia te espera. No deberías dejar la medicación bajo ningún aspecto. 
-Soy consciente de ello... -la mujer, ahora de cabello largo, aún escuchaba su voz, pero era inteligente y no hablaría de ello con los que no lo entenderían. 
Caminó por un pasillo hasta un gran salón, donde aún se escuchaba el eco de un viejo augurio. Y su rostro se transformó. Una gran sonrisa en su rostro y la mirada perdida. 

Un mundo que protege al otro. Una visión del pasado que cambia el futuro y se alimenta de este vínculo. Ninguno es real, y sin embargo ellas no lo saben, y por eso continúan existiendo.
El tiempo es irrelevante cuando no se vive, pero corre igual en ambos lugares. Por eso se consigue percibir esto y aquello.


--o--



Sueño más delirante he tenido. Es imposible narrar los cambios de estado y tiempo, sin que parezca un montón de oraciones confusas.
Ah~ no importa, prefiero recordarlo así.

viernes, 1 de noviembre de 2013

Conejo guardian: Encuentro con el visitante de Lunaria ~tercera parte [Final]

Cualquier habilidad tiene un precio. El mío es el recuerdo.
Ya sea recordando algo u olvidando algo, la sensación de fragilidad está ahí. Diciéndome que debería desaparecer para siempre. 
¿Contra quién estoy luchando? ¿A quién espero tanto? No recordar también es doloroso.

Un sonido familiar irrumpía en el aire. Se arremolinaba y se quebraba. Como siempre, su estilo para aparecer era inquietante.
-Ha llegado el momento -exclamó.
-Me dirás sobre el libro que me has entregado? -preguntó inquieto aún por no haber encontrado respuestas a esta pieza de rompecabezas que tenía en sus manos hacía ya unos días.
-No... sobre la muchacha que has traído. Ya te ha dicho quién es ¿Verdad? -fumaba su pipa.
-Si y no -respondía el joven lunarian. Era cierto que le dijo su nombre, pero no dijo nada más.

Al final, sus respuestas le sabían a incertidumbre. Quería la verdad. Así que se dirigió al bosque de los espejismos. Siguiendo las instrucciones que su amigo el Lobo le había dado. Aquel lugar que poseía un objeto extraño.
Así fue como se cruzó con su nuevo amigo, Lobo Blanco, que se había perdido.

-Vagaba sin rumbo disfrutando de los días cálidos que han llegado, pero luego ... no recuerdo que pasó -se tocaba la cabeza confundido.

El joven le señaló en dirección al bosque al que se dirigía y pensó que tal vez debía ser cauteloso.
Mientras seguía el camino hacia el exilio pensó que tenía hambre. Y se convenció de que al volver, prepararía alguno de sus platos favoritos como recompensa por su arduo trabajo (que básicamente era para él mismo).

Se acercaba a la entrada de aquel bosque, y divisó un campo de flores bien cuidado. Era extraño ya que solo había girasoles. Había una joven con un parasol cuidándolos. Prosiguió sin llamar la atención hasta adentrarse entre los árboles, hasta que comenzó a escuchar esas risas.
Eran las risas de una muchacha y algún joven con suerte, pensó, así que no le prestó mayor cuidado.
Llegó a la roca que el Lobo le había indicado y comenzó a buscar aquel espejo. Las risas cesaban y se volvían eco. El silencio era extraño. No escuchaba ni siquiera animales o insectos.
Una sombra acechaba el lugar, pudo sentirla pero pensó en alguien perdido. También recordó las risas, y pensó que lo habían visto, pero no le preocupó.
Seguía buscando el lugar, pero todos los árboles le eran familiares. De pronto se detuvo y oyó lo que le molestaba.
Eran como susurros. Y las risas no estaban allí, sino del otro lado.
"Has olvidado..." alcanzó a escuchar. De pronto ella estaba allí, parada frente a él. ¿Quién era? No tenía la respuesta. Sin darse cuenta, se encontraba derramando lágrimas y no entendía. Se dio vuelta y divisó la sombra, incluso la reconoció. Sin duda alguna era Alicia.

-Olvidaste... -pronunció con un tono triste-... que estaremos juntos allí de nuevo? -señalaba la Luna. Pero no tenía sentido. Entonces la muchacha de cabello negro desapareció.

Se sentía cansado y sin energías para moverse, pero justo cuando iba a dormirse, su otro yo le prestó su fuerza. Sus ojos se tornaron rojos y la voz de la locura habló. Dio un golpe en el piso y la niebla se detuvo. El viento se detuvo. Todo a su alrededor estaba quieto. Entonces se escuchó un fragmento de vidrio caer al suelo y estallar, seguido de otro, cada vez más seguido. La imagen del bosque sombrío desaparecía de a pedazos como un cristal pintado, dejando ver poca luz y árboles más verdes.
Luego de recuperarse, volvió a la normalidad y bostezó.
Frente a él, había un espejo de marco plateado. Pero en el espejo no había reflejo. Y ya no estaba en el bosque. Se encontraba en la colina, más precisamente detrás del pozo.
Lo iba a guardar, cuando vio en el pozo una marca que no había notado por la hierba crecida. La marca del espejo, y la del libro. Estaban relacionados de alguna forma y además con él mismo.
Al entrar en su casa, no encontró a Alicia. Y su amigo el Lobo no supo decirle que sucedió con ella.
La Ardilla no le hablaba, haciendo que su interés por saber que sucedía en ese lugar, creciera.
Su nueva pregunta fue, ¿Realmente había llegado al lugar al que aquella voz lo había llamado?


A veces encuentro fragmentos del tiempo en mi cabeza. Creo que podría enloquecer a cualquiera. Tal vez no son vidas pasadas, quizás recuerdos del futuro. Incluso recuerdos de alguien más. No puedo saberlo~
Sintiéndome... con ganas de volver a casa u_ù


jueves, 31 de octubre de 2013

No existencia~

¿Quién me mintió para que crea en mis sueños?
¿Quién me invitó a querer estar a tu lado?
No te equivoques, no fue tu culpa,
pero la de alguien más que cumplía
lo que decía cuando lo veía mientras dormía.

Alunizaba en la noche y veía mundos fantásticos,
y te hice protagonista de incontables aventuras.
Cómo explicarte lo delicioso de esos momentos,
que nunca tuve al volver de esas locuras.

¿Quién escribe lo que pienso?
¿Por qué decide mis acciones?
¿Quién maneja mis emociones?
¿O qué vuelve mi mundo extenso?

Pensaba que todo iba a estar excelente,
que nadie se iba a interponer.
Sin embargo nada se puede suponer,
todos esperan cambiar algo en su mente.

Desde el comienzo era un muñeco
que solo hacía lo que le parecía
vacío y sin vida, que a nadie pertenecía,
carcomido por lo malo, dejado hueco.

¿Existo porque ella existe?
¿Tengo otra mitad?
No la encuentro en la ciudad
y es que creo que te fuiste~



.

viernes, 25 de octubre de 2013

Visiones surreales: I'm late, I'm late~

Esta es una entrada atípica. Solo para ti querido diario. Supongo que podría ponerlo como una sección nueva, "Visiones Surreales".
Recuerdo haber escrito este sueño, hace tiempo, pero nunca pensé que existía tal lugar. A veces solo reacciono ante las situaciones que vivo, no a las cosas que veo exactamente.
En fin, diario, te presento el potencial de la magia surreal~

Soñé, aquel día sin fecha, sobre una situación. Era de tarde y me veía caminando bajo la lluvia, luego de haber recorrido mucho camino.
Me encontré con una manzana gigante, en una colina. Se veía roja y apetitosa. Pero tenía una pequeña puerta. De ella sale un señor gusano. Me dio asco así que me fui (Eso fue tan al divino botón, Faking mente e_eU)
Era un camino de piedras muy bonito, que me llevó hasta un lugar apartado de la ciudad. No sé bien qué era, pero tenía una extraña apariencia. Como si chispas mágicas flotaran por el lugar, pero no se veía tal cosa. Solo se sentía.
Noté un cartel que decía "Templo Moriya". Me detuve y doblé en aquel lugar, esperando ver a cierta diosa rana (Precisamente a Suwako Moriya). Pero no veía nada.
Seguí caminando hasta que llegué a un lugar. Había un río en aquel lugar. Uno muy tranquilo y con poco caudal.
Allí cerca, había una escuela. Una poco común, rodeada de vegetación. Mientras caminaba, vi que habían estudiantes teniendo natación. Practicaban bajo la lluvia. Me llamó la atención, tanta devoción. Estaba por continuar cuando la vi. Una chica sin nombre que conocía muy bien. Exactamente en ese momento, decidieron parar, y la clase parecía haber terminado. Todos se iban y no la perdía de vista.
Me fui a ocultar a una casa que parecía estar siendo construida, pero solo le faltaban las puertas. Quería verla pero no me animaba. Hasta que entró y me vio.
Me saluda y se acerca. Llevaba un pantalón y una camisa roja a cuadros (como Marshall Lee xD )
La casa tenía un bonito piso de madera, lo noté al sentarme en el.
Ella me observa un momento y luego se sienta a mi lado asegurando que era para mantener el calor, ya que venía de la lluvia.
Me sentí feliz Nikki-san (Diario), por poder estar un ratito a su lado. Pero me gustaría poder recordar en esta página lo que dijo exactamente:
-Sentémonos juntos, para mantener calor... nos podemos abrazar, pero nada de que somos novios o eso.

Fue en ese momento que noté que tenía frío. Y pasó un rato y mi corazón palpitaba muy fuerte. Y bombeaba asquerosa adrenalina por todo mi cuerpo. Y me sentía estúpidamente cada vez más feliz, hasta que le llegó un mensaje al celular. La pasaban a buscar, así que se levantó y se fue.
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Mi recorrido fue algo así:
-Hmm que pocas ganas de nada... bueno, veamos que ... oh ya sé!
*Viaje a otra ciudad*

Y entonces, sin saber realmente que carajo hacía, decidí recorre otra ciudad, solo. Mientras caminaba trataba de recordar mi sueño. 
La casa-manzana (así es, la apodé así (?))
(al menos es lo único que me pareció comparable a la casita del gusano)

Mientras recordaba encontré tres cosas molestas...
1) Un borracho durmiendo debajo de unos arbustos en una esquina... mucho olor a vino x_x
2) Una vereda atravesada por un árbol con otro árbol al lado xD

3) un puente que estoy seguro que nadie usa (?)

Los carteles hablaban... "por aquí no" decía uno. "Por aquí deberías ir" decía otro". "Aquí esta definitivamente prohibido el paso" decía otro. Así que tomé el único camino que podía ._.u
Mientras continuaba mi paseo me preguntaba "Hace mucho que no uso ...'eso'... de todas formas, esto es una prueba nomás...".
'Eso', no era ni más ni menos que algo que aprendí de pequeño. Nunca supe cómo exactamente, pero podía hacerlo. Simplemente 'creía' y ya. Lo utilizaba para encontrar cosas perdidas, incluso personas. A veces no encontraba a alguien en casa y solo me iba a caminar por ahí, siguiendo esta extraña sensación.
Lo sé, cuando se enteren que lo usaba para las escondidas dirán que es trampa, pero nadie debería creer en estas cosas de todas formas.
Lo que hacía era extender mi mano y crear una brújula. Nunca supe que es lo que veía exactamente, solo sé que era una flecha verde pasto flotando sobre mi mano que primero giraba hacía la izquierda, luego a la derecha y luego apuntaba a lo que buscaba.
Bueno, lo dije.
Nunca más la necesité así que solo dejé de hacerlo, porque cuando era pequeño no sabía que eso era extraño. Ahora cuando lo recuerdo me rio y no entiendo nada.

Intenté hacerlo de nuevo, pero parece que ya no puedo hacerlo bien. Creo que mi vista se ha debilitado.
Al final solo seguí caminando.

Encontré algo que me dio un escalofrío. Pero no malo, sino como de alegría.
Si existía, o al menos lo recordaba. Y el cartel era parecido, y la zona similar. Di unas vueltas cerca del cartel para tomar fotos. El templo Moriya~
(solo yo lo leo como Moriya xD no sé como se dirá ese nombre/apellido)
Al caminar por el sendero, sentí algo más extraño. No tenía una fakin idea de dónde estaba pero no tenía miedo, y no me preocupaba cómo volver. 

Así es como vi la casa. Me quedé viendola un buen rato. Sin duda era esa, y aunque era diferente, sentía que era la misma.

A veces veo gente que sé quien es pero no se ve exactamente igual. Fragmentos de un tiempo impreciso.
En fin, seguí caminado por la pequeña calle. Y me encontré sentado en una vereda, sintiéndome nostálgico. 

Y miraba el cielo y veía un día genial~
(se supone que apuntaba al cielo, pero no... y ese auto no debería haber estado ahí, arruinaba mi toma mental)
Y así terminaba mi aventura, porque mis ánimos menguaron. Decidí entonces volver... de alguna forma.
Había una casa con una fuente muy bonita, pero había gente allí y no me animé a tomarle una foto. Pero estaba detrás de la pared~

Me tomó solo veinte minutos llegar a la biblioteca a la que me dirigía en un principio y realmente no sé cómo llegué pero conocí varios rincones de la ciudad que no conocía.
Al final nada importa, son solo sueños. A veces me gusta creer que me hablan, a veces simplemente prefiero no escuchar.

Dato curioso mientras volvía... había un perro que pensé que quería atacarme pero estaba jugando y era cachorro. Se llamaba Francisco. Y pensé "qué clase de persona le pone así a un perro xD", mientras veía que lo perseguían el cachorro en las suya quería jugar a que lo atrapen hahaha

Es la primera vez que escribo pensando como si viera una película, pero ya que tenía fotos se hizo más fácil relatar todo.

jueves, 29 de agosto de 2013

Historias que he de olvidar~ #4

Historia perdida IV: Muerte y reencarnación~

--o--

Un hombre, de tez blanca, con campera azul, es revivido de forma desconocida, junto con una jovencita y varias personas más, en una isla en ninún lugar. El cielo está obscuro, es de noche, y se ve el mar.
Se abren paso cuatro hombres. Se quejan del lugar, pues no saben donde están.
Cortan, pisan y arrancan plantas para avanzar. Entonces son atrapados por la tierra de manera brutal. Son despedazados y mueren al instante. Aparece el Lord Oscuro de tez blanca y aura singular.
Comienza a aclarar y otros logran verlo, pero es demasiado fuerte, y persigue a aquellos invasores hasta una casa abandonada, donde los elimina rápidamente. Pero al final descubre que eran cinco, y no cuatro los que perseguía, como pensó.
No mata al quinto, pues le intriga que no corra.
Rompe muebles, tira objetos, pero solo logra asustarlo con el ruido, más no con su presencia, que suele causar temor y desesperación.
Aquel individuo sostiene un libro. El Lord se acerca, y lo toma para mirarlo. Ve en él, antiguas escrituras hechas con tinta negra y roja. Le pregunta, por qué no corre, y con una dulce voz le contesta -"no veo, mi señor"-, y agacha su cabeza. El mira el libro y exclama -"ahora tiene sentido"-.
Arroja el libro y sujeta a la joven con una mano en la nuca, y la otra en sus parpados. Un brillo ilumina sus manos y el rostro de la muchacha y termina la acción.
La joven abre sus ojos, y con la vista borrosa, por aquellas lagrimas de felicidad, busca a aquel que le ha devuelto, aquello que se le negó por tanto tiempo. Pero no tiene tiempo de agradecerle, pues comienza a hablar.
-Ahora sí! podrás temer de lo que podría pasarte! -pero de pronto, no tuvo el deseo de continuar con lo que estaba, y decide volver a su morada.

La joven lo siguió, intrigada por aquella personalidad tan distorsionada.

Ya en el lugar, mira la gran cantidad de gente que sirven a su sanador. La observan sin dirigirle una palabra, pero continuó hasta que el Lord se dio vuelta y exclamó "Vuelvan a trabajar!"
Algo le pasa y le incomoda. Un dolor en su pecho le hace dudar de lo que es. Nunca quiso estar allí y sin embargo allí estaba. Sirviendo a quién sabe qué, se preguntó, pero ninguna respuesta le llegó.
La muchacha por otro lado, que miraba atenta, notó algo extraño en aquel ente. Una pequeña luz que dejaban sus huellas. Intentó advertirle pero él no quiso que se acercara.
Se adelantó y vio lo que al Lord Oscuro le pasaba. 
Sus ojos lloraban, y tenía la vista perdida. La muchacha intentó agarrarlo pero él de nuevo la apartó.
Ahora era ella la que se sentía extrañada. Pensaba que no escaparía del lugar, ahora no quería irse. Y le vio y pensó, que no era una mala persona, pero estaba asustada.
-Esto es lo que estaba en aquel libro, así es como debe ser...
-Pero... me enamoré, no quiero que te vayas
-No quiero irme... pero mi poder no puede evitar esta desgracia

Y su cuerpo comenzó a desintegrarse. Y de su rostro, surgió una hermosa sonrisa. Una que hace mucho, nadie contemplaba. Su regalo de despedida.
La isla comenzó a temblar. El lugar desaparecía. Tan solo un recuerdo, o una fantasía.
La muchacha sentía esa nostalgia, y el dolor se volvió tan fuerte, que detuvo el corazón de su pecho. Y cayó entre las flores. El lugar se volvía luz y se evaporaba.
Aquel sentimiento de soledad desaparecía. 
A su lado, el alma de su amado, esperaba el reencuentro de aquel que fue su ser predestinado.

--o--

Perdón. Sentía que me volvía fuego. Mi cuerpo se enmudeció y muchas cosas llegaron a mi mente. No puedo explicarlo Yo del futuro. Es una horrible sensación. Las imágenes pasaban tan rápido. El estómago se me cerró, mi garganta me dolía y sentía desesperación. El significado de la soledad que entró demasiado rápido a mi cabeza.
Pero que ya pasó. Si existes aún allá en mis recuerdos venideros, espero que tengas buena suerte.
Ya había tenido sueños extraños, pero esto fue estando despierto. No importa ya~
Calma~pyon

La escritura es la única salida. Aunque no se me de bien. 
Be random, be free~


Edit: 
Meh, olvidé comentar que el libro estaba escrito en algo así como braille, por eso dice "ahora todo tiene sentido"... y lo que estaba escrito con tinta negra y roja solo eran las tapas. Era interesante el hecho porque también tuve un sueño sobre una katana muy extraña que tenía unas runas con las mismas letras y del mismo color, que estaba algo así como viva. Supongo que algún día escribiré sobre ella~

viernes, 26 de julio de 2013

Conejo guardian: Encuentro con el visitante de Lunaria ~segunda parte

En aquel entonces, no sabía lo que era desistir de un sueño. Por eso continué creyendo que podía hacerlo para siempre. Más adelante me iba a dar cuenta que esta realidad, no es la misma que aquella realidad. Supongo que debería continuar con lo que sucedió con aquella visitante de Lunaria, capital de mi gente.

Quería contar todo. No quería contar nada. ¿Por qué escribió aquel libro? ¿Por qué no la dejó ir? Aquel libro contenía fragmentos de memorias distantes, que no se mostraban siempre. Las páginas solían verse blancas, a menos que el libro quisiera ser leído. Era extraño, y no lo era al mismo tiempo, como si tuviera un sentimiento de pertenencia. Como si ahora fueran sus memorias las que leía en cada página que le dejaban leer.
El sol comenzaba a ocultarse, y el cielo se arropaba con esa tela negra, y lunares de diamantes blancos. Hubiera sido perfecto salir a observar, pero tenía un pequeño inconveniente. O tal vez dos.

Aquella joven dormía en su cama y no parecía despertar más. Luego de desmayarse, algunas personas le pidieron que la hospede. No entendió porque no querían que se quede en el pueblo.
Fue misteriosa la manera en que se lo pidieron, pero al fin, no podía hacer otra cosa más que llevarla.
Al final, le sirvió despejar su mente, aunque el resultado tuviera consecuencias inesperadas. Y a pesar de querer saber de dónde provenía, tampoco quería conocerla mucho.

Mientras tanto, cerca del lugar, las pisadas de un ente que recuperaba su temple, se acercaba. Confundido y agotado. El lobo visitaba la colina, y el hogar del conejo, en busca de un poco de compañía.
Hacía rato no se veían, y tuvieron tiempo de conversar sobre la aventura por el bosque, más allá del lago.
La distancia que recorrió, no lo había dejado así, sino lo que había encontrado en aquel lugar.
Una reliquia describía. Algo que desconocía. La imaginaba normal, pero parecía no serlo.

"El bosque estaba oscuro y húmedo, y aquel sendero era lo único que podía recorrer, y cuando me dí cuenta, allí estaba. Enraizado junto a un árbol. Un hermoso espejo de plata. Pero al acercarme no me reflejaba. Solo oscuridad y una neblina enmarañada se mostraban, y sin darme cuenta, fui atrapado por aquellas imágenes, mis propios recuerdos, aquellos que había olvidado, que ya no existían en mi ser"

No tardó en hablarle sobre la inscripción. Su obsesión por encontrar más pistas sobre el dueño del libro, el antiguo habitante de su casa, aquél que vivió antes que él, revivió con aquella historia. No tenía otra cosa que hacer después de todo. Estaba por mostrarle cuanto había avanzado con ello, cuando la joven despertó.
El Lobo se sorprendió al verla y notó algo extraño en su presencia. "No es de aquí" exclamó.
Y claro que lo sabía, pero me preocuparon aquellas palabras en ese momento.

-El bosque de los espejismos... -casi inaudible, pronunció la muchacha.

Era extraño escuchar ese nombre en la tierra. La invitó a sentarse en su silla. Quería conversar con aquella joven de mirada apenada, no sabía que pasaba. "Me desmayé ...?" preguntó.
Asintió con la cabeza sin exclamar una palabra, el lunarian que ahora, una extraña cuidaba.

-Mi casa es pequeña, pero puedes recuperarte el tiempo que haga falta -fue lo que dijo.
-Yo... -se detuvo un momento-... mi nombre... me llamo Alicia y... -ya no recordaba lo que quería decir. Era extraña.

La platica fue corta, nadie hablaba mucho, por lo que no le molestaba que se quedara. Así que decidió esperar a la ardilla para que le contara, cual era el secreto detrás de esta visitante que tanto halagaba.


Dolores ajenos a mi mundo. Que tontería pensar demasiado en algo. ¿Cómo se borran de la memoria, recuerdos grabados con fuego?
Detesto esa sensación de haber encontrado piezas de rompecabezas que encajan perfecto en mi mundo, únicas como copos de nieve, pero que no pueden ser atrapadas~
El tiempo pasa lento, las lagrimas que vacían el alma, escurren rápido y secan tus fuerzas, oh ingenuo lunarian~





Lyrics:

In the end 
As we fade into the night 
Who will tell the story of your life? 

In the end 
As my soul's laid to rest 
What is left of my body 
Or am i just a shell? 
And i have fought 
And with flesh and blood i commanded an army 
Through it all i have given my heart for a moment of glory 

In the end 
As we fade into the night 
Who will tell the story of your life? 
And who will remember your last goodbye? 
Cause it's the end and i'm not afraid 
I'm not afraid to die. 

Not afraid, i'm not afraid to die 

Born a saint 
But with every sin i still wanna be holy 
I will live again 
Who we are 
Isn't how we live we are more than our bodies 
If i fall i will rise back up and relive my glory 

In the end 
As we fade into the night 
Who will tell the story of your life? 
And who will remember your last goodbye? 
Cause it's the end and i'm not afraid 
I'm not afraid to die 

In the end 
As we fade into the night 
Who will tell the story of your life? 
And who will remember your last goodbye? 
Cause it's the end and i'm not afraid 
I'm not afraid to die 

Who will remember this last goodbye? 
Cause it's the end and i'm not afraid 
I'm not afraid to die 

Not afraid 
I'm not afraid to die 
Not afraid 

I'm not afraid to die!

viernes, 19 de julio de 2013

Conejo guardian: Encuentro con el visitante de Lunaria ~primera parte

Empieza a hacer frío. La tierra se cubre de blanco y me recuerda al jardín de mi antiguo lugar de descanso en la Luna.

"You bring the wrong Alice!"

A lo lejos, el sonido de un tren acercándose, iniciaba el día. Se levanta el sol, y pasa el tiempo. Y las tardes se volvían aburridas para todos. Se habían vuelto rutina las mañanas tranquilas. En silencio llegaba el mediodía y solo algunos humanos pasaban a visitarlo. Un ente realmente solitario no debe mezclarse con la rutina. Se vuelve frío e indeciso. Impredecible incluso para las divinidades del templo que ahora conocía.
De nuevo el tren se hace sentir. Con paso ligero y un sonido extraño para la naturaleza del lugar. Ahora existía en el viento. Y la tierra lo sentía. Pero a él no le llamaba la atención.
Un humo se extendía. Era la campana de aquel intruso. El único que era bien recibido en su colina, y es que el resto ya eran como parte de su círculo. Los lazos habían creado una realidad familiar, algo que entenderían muy bien con el paso del tiempo.
Una sonrisa en el rostro de su amigo le decía que traía algo entretenido entre manos. Pero no imaginaba qué.

-Una simple tarea -exclamó, mirando hacia el bosque- ... incluso alguien tan competente podría encontrar dificultades con ella... -buscaba terminar de forma concreta la petición sin sonar aburrido- ... este mundo... no!... su mundo necesita ayuda, tal vez sea buena idea que la visites y hables un poco con esta persona... ¿Lo harías?

Aunque dudó en aceptar, lo hizo. Necesitaba algo en que ocupar su mente. Algo que le hiciera olvidar su extraña depresión.
Bajó hasta el bosque para dirigirse al pueblo y encontrar a esta joven de la que le hablaba la Ardilla, simplemente pensando que hablar era una tarea sencilla.
En el camino encontró al Lobo, quien le recordó que en cuatro días habría luna llena y qué estaría bien reunirse para conversar. Siempre lo hacían desde su encuentro. Luego continuó con su caminata hasta el pueblo.
Cuando llegó, la gente lo observaba de manera extraña. Se preguntaba que sucedía, pero nadie le decía. Corrió hasta un puesto de venta de comida y se quedó un rato ahí, a esperar.
Tan solo unos escasos minutos pasaron, y una mano en su hombro le hizo dar vuelta.
"Esperaba tu llegada" pronunció. Y aquella persona encapuchada se sentaba junto al lunarian.
Hablaron un rato, pero aún no sabía quién era. Su aura le resultaba familiar.

-¿Es cierto que vives en la colina, cerca de aquel pozo olvidado? -preguntó mirando hacia otro lado.
-Así es, me gusta ese lugar, por alguna razón.
-Yo no hace mucho desperté aquí, y no recuerdo ... -se detuvo un rato, suspiró y continuó-... yo no recuerdo cómo llegué, ni de donde vengo. Una amiga me trajo a la aldea. Pero tenía una cosa en mente, y es llegar hasta esa colina, pero por los peligros del bosque, no me he atrevido a ir.

Pensó que hablaría de la Ardilla, sin embargo se refirió a su salvador como una mujer.
La extraña le mostró un papel. Unos planos.
No tenían sentido hasta que vio algo que le parecía familiar. Un mar. Una ciudad.
No le explicó nada, sin embargo conocía aquellos planos. Los puntos marcados. Una melodía sonaba en su cabeza. Recuerdos que ignoraba. Sucesos que nunca pasaron pero que igual recordaba. La melodía de una caja musical. Tan profunda, tan verdadera que le obligaban a mostrarse tal cual era. No podía controlarlo.
La muchacha lo miraba confundida.

-Quiero quedarme. Mi misión es... -luego se desmayó.

Continuará...



Volviendo a ser yo. Solitario y misterioso~
Las cosas que van y vienen y que nos gustaría que se queden, siempre nos dejan un gusto amargo.
Imaginar, planear, recrear.
"No te rindas". "Esfuerzate". Estoy harto de esas palabras. Sobretodo cuando tus metas siempre tienen trabas exageradamente difíciles de superar. Cuando a la sociedad no le importa si progresás o te caés en un pozo. Y sobretodo cuando a la gente que nos importa que se interese, y les mostrás interés desmedido, les importa un absolutamente nada.
Pero luego si hay que abrirles los brazos cuando fallan. Y muchos ruegan porque eso pase. 
Y no es mi caso. Yo enlazo mis palabras para que a todos les vaya bien. Mi felicidad es compartida, y no porque no sea egoísta. Sino porque generar felicidad es mucho más interesante, pero también terriblemente agotador. 
Interesante, porque es como una máquina que cuando se pone en marcha, beneficia a todos.
Agotador, solo cuando no hay reciprocidad, y es cuando el camino se vuelve frío, espinoso. 
Y es peligroso andar por este sendero, porque no es el cuerpo el que se lastima, sino el alma. La psiquis. Como le quieran llamar. Aquello que nos define y nos hace actuar.
¿Creen que quiero ser interesante? ¿Que quiero aplausos por escribir lo que otros piensan? Es errado. 
La liberación de los sentimientos que se acumulan en mi cuerpo, en forma de palabras hace que no llegue al límite.
Porque no puedo decirlo. Solo escribirlo~